Esta comedia de supervivencia destaca por su genialidad desde el inicio hasta el final. Los monstruos, diseñados por Jeff Desom, son una creatividad impresionante que demuestra lo que se puede lograr con un presupuesto limitado.
La habilidad de Leigh para encontrar valor en lo desagradable radica en su profunda curiosidad por los miserables y las trampas que ellos mismos y otros se imponen.