Una cinta de horror que te dejará más reflexiones que sustos. Es posible que, después de verla, su leit motiv y temas te acompañen fielmente a la hora de encontrarte con tu almohada.
La película busca incorporar aspectos de la entrega original para cohesionar la serie. Puede que eches de menos la sutileza del director Denis Villeneuve. En cambio, Sollima elige un enfoque más intenso y directo, una decisión que le resulta efectiva en la mayor parte del filme.
La dedicación de Gibson al crear esta adaptación resulta recompensada para el público. Se trata de una historia admirable que presenta momentos inquietantes, gracias a la precisa combinación de edición y sonido.
Resta protagonismo al espectáculo para cederlo a la esencia crítica de los muertos vivientes, pero sobre todo utiliza el entorno apocalíptico para mirar hacia el interior del personaje principal.
Aunque no alcanza el nivel de algunas de sus obras anteriores, esta singular fantasía de Gilliam ofrece momentos de diversión y reflexión. Además, es un testimonio de su determinación por narrar las historias que le apasionan.
El carisma de Ana Paula Martínez y la conexión entre Argüelles y Rodríguez, junto con la comedia aportada por José Semafi y Norma Angélica, hacen que la película se desarrolle de manera amena, siempre que se mantenga un enfoque ligero.
Atrapa por la agilidad de su ritmo, el inteligente manejo de su sonido, desde el silencio, pasando por los sutiles ruidos de los insectos, hasta los gritos de alerta de los infectados, y sus composiciones fotográficas, que estremecen por su belleza y desolación.
Una película que no da tregua a tus emociones, lo que le facilita mantenerte al filo de tu asiento las casi dos horas de su metraje. La calidad de la producción está a la altura de los diálogos y personajes.
Estamos seguros de que esta película no te asustará, pero de que te guste... tenemos nuestras dudas. (...) Te va a entretener un rato y es una opción por si quieres una comedia simple e inocente.
Una película ideal para los jóvenes, que cumple bien en términos de acción y diversión, aunque su componente de ciencia ficción deja un poco que desear.
Hofmann presenta una producción significativamente más ambiciosa que 'Halley', contrastando la artificialidad de un resort con la esencia de la naturaleza humana, y contraponen la perfección arquitectónica a la descomposición interna.