Lastimosamente, el documental sobre Michael Hutchence, el cantante y líder de INXS, deja en segundo plano la música y se centra en las anécdotas y escándalos.
Loveridge elabora un retrato fascinante de M.I.A., quien es no solo una activista política, sino también una mujer llena de contradicciones y una artista rebelde.
Va más allá para abordar los fascinantes aspectos de su trabajo como retratista. Como es costumbre en esta magnífica serie documental, se analiza con detalle, cuidado y mucha emoción, resultando en una auténtica clase magistral.
Es un documental ideal para aquellos que conocen poco o nada sobre la vida y obra del músico, pero quienes han seguido de cerca su carrera, quedarán deseando más.
Una película que explora las obsesiones y el proceso creativo del padre de la escultura moderna, omitiendo las anécdotas y los escándalos. ¿Estamos listos para un filme de esta naturaleza?
Peca por exceso de metraje y que no logra dar respuestas. La película debió haberse centrado en esa persona oscura que, paradójicamente, iluminaba el corazón de sus admiradores, más que ser un simple recuento de chismes.
Con un corte tradicional, pero de una gran belleza, este documental sobre las experiencias de Lorca en la Gran Manzana es un maravilloso abrebocas para introducirnos a la lectura de Poeta en Nueva York.
No es una obra maestra, pero definitivamente resulta divertida. Todo el elenco ofrece un gran desempeño, el ritmo se mantiene constante y las escenas de acción están muy bien ejecutadas, junto con el toque humorístico que complementa la trama.
La cinta protagonizada por Samberg honra su talento y se presenta como la comedia inteligente que muchos han estado esperando en estos tiempos difíciles de confinamiento y desasosiego.
Una comedia romántica desastrosa. Si las situaciones fuesen realmente cómicas o conmovedoras, la repetición podría tener sentido. Sin embargo, esta boda poco original ofrece risas tan escasas como las que se podrían escuchar en un funeral.
Esta es una comedia que nos demuestra que ser ligero no es un pecado. Con un estilo muy francés y una banda sonora en su punto, nos divierte de principio a fin. Es una película tan delicada y deliciosa como un postre fino.
Más que la plausible explicación del tercer acto que denuncia la frialdad del pensamiento científico, los momentos valiosos de 'Viejos' tienen que ver con las reflexiones sobre la inevitabilidad de la muerte.