Almodóvar nos entrega uno de los mejores trabajos de su carrera, es un homenaje explícito al amor por el cine y también un relato que combina elementos autobiográficos con situaciones extraídas de la ficción.
No todas las películas necesitan ser oscuras y pesimistas. Clooney opta por el humor en lugar del melodrama excesivo, ofreciendo así una obra cálida y conmovedora.
Se siente más estructurada y coherente que su predecesora, pero sigue pecando por su falta de originalidad y por unos personajes pobremente construidos. Sin embargo, los amantes de los slashers no quedarán defraudados.
Fernando Trueba y Javier Cámara logran un entrañable retrato. Más que una película sobre un asesinato, esta es una historia de amor entre un padre y su hijo.
El ritmo característico de las mejores comedias británicas, las estupendas actuaciones de su elenco y los mensajes sobre identidad de género, clase social y origen étnico hacen de esta película todo un placer cinematográfico.
Aunque la historia de un grupo de desadaptados que busca darle sentido a su vida es un tema recurrente, esta película logra tocar nuestras fibras más profundas.
Alfonso Cuarón vuelve a sus raíces mexicanas y presenta lo que podría considerarse su obra maestra. Es sin duda la película más destacada del año, un verdadero milagro cinematográfico.
Un documental esencial para los aficionados al cine, que revela la difícil labor de completar una película y cómo un actor puede transformarse en un verdadero dolor de cabeza para su director.
Es una lástima que 'Oso intoxicado' no termine siendo una de esas malas películas que acaban siendo geniales. Sin embargo, su autoconsciencia y su espíritu anárquico logran rescatarla de la mediocridad.
Con algo de humor, mucha pasión, una cuidadosa dirección de arte y muy buenas actuaciones, el director Santiago Mitre, autor de las estupendas cintas Paulina y La cordillera, logra un trabajo efectivo e inteligente.