Una historia de amistad que nos recuerda al cine de los años dorados de Hollywood, pero también es una excelente pieza de compañía para la bien lograda secuela de Top Gun y una cinta cuyas dos horas y media pasan volando.
Vuelve a evidenciar la maestría de su escritor y director, y nos hace desear volver a revisar el magnífico trabajo televisivo de una mujer con un carácter y talento tan ardiente como el color de su cabello.
Aïnouz controla con maestría este turbulento melodrama, que critica duramente la estructura tradicional de la familia y da la bienvenida a nuevas formas de construirla.
Demuestra de una manera contundente que se puede hacer una muy buena película de ciencia ficción con un presupuesto minúsculo y apoyándose en el diálogo.
Una película de terror inteligente, bien actuada y de buena factura, que sí logra explotar los temores asociados a esta figura enigmática y fascinante.
El espíritu noble de la película, el carisma de sus actores y las situaciones que nos recuerdan a las comedias de Don Camilo hacen que 'El doctor de la felicidad' sea, en últimas, una experiencia divertida y agradable.
La fusión entre realidad y ficción en la extraña película de Seinfeld es tanto su mayor virtud como su principal debilidad, ya que en ocasiones el caos resulta abrumador y eclipsa los chistes. No obstante, su visualización es altamente recomendable.
Gracias a unas actuaciones sobresalientes y al experto trabajo de su director y guionista, el homenaje va mucho más allá, para convertirse en una obra cinematográfica de una tremenda potencia.
El director de 'Antes del amanecer' y 'Despertando a la vida' nos ofrece una intensa experiencia espiritual a través de una breve pero impactante película animada.
Exagera un poco los hechos con fines dramáticos, pero no oculta la genialidad de unos de los más grandes artistas musicales en la historia de la humanidad.
Peca de ser demasiado solemne, algo confusa y con un desarrollo a medio terminar en cuanto a sus personajes y relaciones. Pero este es un claro caso en donde la forma hace que perdonemos la falta de sustancia.