La mirada de Landes sobre la violencia es más perversa cuando se presenta de manera implícita. Su sutileza transforma el terror en una experiencia cinematográfica sublime. El resultado es a la vez horroroso y bello.
Los Dardenne presentan a su personaje principal de manera directa, mostrando su obsesión por lavarse las manos. Sin embargo, 'El joven Ahmed' destaca por su sutileza en su enfoque documental.
Olivia Wilde logra que compartamos la misma alegría que las protagonistas de la historia. La interacción entre ellas en plano contraplano sería suficiente para validar la película, lo que la convierte en un prometedor debut.
Se sitúa en el futuro y es en la dirección de arte y de vestuario donde brilla con luz propia. Sin embargo, su desarrollo resulta algo excesivo e intrascendente. Se aprecia el esfuerzo en la imaginería.
Goza de un guion exquisito, una fotografía y un color tan medidos que nos transportan a un nostálgico 2003 o las interpretaciones excelentes, conmovedoras. La película es un símbolo en la lucha contra la discriminación hacia la mujer.
La ópera prima de Guzmán presenta una ejecución desigual; es menos efectiva en los momentos más ficticios y cobra mayor fuerza cuando se asemeja a la vida real.
Es innegable el logrado resultado de este proyecto apadrinado por Isaki Lacuesta y León Siminiani que ha encontrado su mejor puntuación en la distribución de Avalon.
Mia Hansen-Løve, en una época marcada por Spotify, crea un retrato generacional casi al azar, sin apegarse a la nostalgia, manteniendo una distancia incluso desde su interior.
El resultado resulta tan familiar como observar un muro de Facebook. Es interesante apreciar la variedad de información combinada en un solo lugar, pero carece de un aporte significativo.
En ningún momento deja de sobrecoger la oscuridad que proyecta el joven David Solans y que, mientras que se mantiene la intriga, es entretenido imaginar todas las posibles jugadas.
Una sensual coreografía del mal. Larraín, al captar el signo de los tiempos, logra que bailemos al ritmo de uno de los personajes más retorcidos que se han presentado en el cine.
Una recreación sutil y honesta que posiciona a 'Cría cuervos' y 'El espíritu de la colmena' como verdaderas referencias del cine. Sin duda, esta película se alza como una digna sucesora.
Acercamiento honesto a la adopción, explorando el sentimiento tanto del adoptado como del adoptante, destacando la maravillosa actuación de Nicole Kidman. La película aborda las piezas que se unen en esta experiencia y el inevitable vacío de no conocer nuestras raíces y la identidad que nos define.