Nueva joya del cine de animación. Logra un despliegue gradual del hermoso relato, ofreciendo un fascinante recorrido por las entrañas del glaciar, donde emergen imágenes de extraordinario ingenio escenográfico.
Convertido el cinemascope en un formato habitual y en parte casi histórico, 'La túnica sagrada' no es más que una película común, de puro consumo y con algunas rarezas que ahora tienen un inevitable aroma ingenuo.
Un filme complejo, incluso en sus defectos, y que, para Visconti, supuso un compromiso personal grave, del que supo salir en parte con dignidad y en parte haciendo trampas. (...) exuberante e irregular filme (....) exceso de evidencia
Una preciosa mezcla de comedia negra y drama carcelario, con momentos y rasgos de thriller y de película judicial. Es un filme rico y vivo, que arranca de la memoria aires del gran vuelo escénico y cinematográfico de donde procede.
Hay una suave cadencia crepuscular, silenciosa y subterránea, pero muy pegadiza, que realmente engancha. Esta historia es delicada, dulce y, lejos de ser tristona, está llena de vitalidad y humor.
Parker recurre nuevamente a la retórica visual, una envoltura engañosa y superficial del cine que se convierte en una mera treta ornamental, carente de sustancia en comparación con la literatura. El filme presenta un dolor que carece de un enfoque moral impactante, tratado de manera débil.
Funciona, a ratos arrastra, pero su brillantísima idea está lastrada por un guión que mecaniza en exceso los personajes corales. Resines y Cruz levantan un final en peligro de venirse abajo
Una incursión en el mundo apacible de Anton Chéjov y el infierno de las grandes purgas de Stalin en los años treinta. Dos universos opuestos que este actor y director combina con sorprendente coherencia y facilidad. Las escenas finales conforman un momento realmente extraordinario de cine de altos vuelos.
Noble, magníficamente filmado, ambicioso y brillante pero -al no fijar el hilo de la emoción y dispersarla, al faltarle alma, aliento formal envolvente; al expulsar, por falta de empuje lírico, al enigma de ese embrujo que busca- fallido filme
La película funciona, se respira, divierte, cautiva, crea tensión, hace disfrutar a la inmensa mayoría con un espectáculo elegante, bien elaborado y de vieja noble estirpe, y hay dentro de ella un trabajo de cine comercial minucioso e inteligente, sobre todo si se carga esta palabra en lo que tiene de expresión de astucia y de capacidad de cálculo.
Armendáriz lleva en 'Silencio roto' a su última consecuencia, la maestría absoluta, el conmovedor susurro de elocuencia del estilo que maduró en 'Secretos del corazón'. (...) conquista una de las más elevadas hazañas que cabe dentro de una pantalla: otorgar tanta y tan contagiosa vida a un trenzado de personajes.
Llena de audacia formal y de capacidad para transmitir la emoción del dolor en carne viva. Película de gran dureza, pero conmovedora por su ternura, es un poderoso melodrama clásico, de estirpe fordiana, esculpido con fuerza y, sin embargo, destila destellos de una delicadeza equilibrada.
Un filme que se presenta como duro, pero que en realidad es una dulzura hecha celuloide: la vida despreciable del gánster Ben Bugsy Siegel transformada en un producto insípido. Ridícula candidata a 10 Oscars.
Divierte y entretiene, pero resulta frustrante ver cómo el extraordinario talento de esta actriz se diluye en una trama superficial. Es lamentable que su calidad se desperdicie en un filme que no está a la altura de sus capacidades.
A ratos chistosa e hilarante. Con eficacia y soltura, estas ocho actrices aportan consistencia a las carencias de una película diseñada con astucia. Sin embargo, el guión está lleno de trucos innecesarios y se presenta de manera demasiado lineal.
Se ve con gozo. Todo es transparente en esta historia de alto erotismo nórdico. Sereno, cadencioso, vivo, sensual, a ratos incluso caliente juego amoroso. La gradualidad del crescendo sentimental es perfecta, libre, creíble, elegante.