Saura ofrece una clase magistral sobre cómo entrelazar de manera armoniosa elementos diversos. Su obra está cargada de intensidad, con un toque de sentimentalismo, una radicalidad ética y una ternura que genera una profunda emoción en el espectador.
Comedia intensa, macabra y en gran medida excéntrica. Este magnífico disparate se mantiene gracias a la astucia de Sabroso y Ayaso, así como a un reparto excepcional en estado óptimo. Destaca una impresionante Candela Peña, quien logra deslumbrar con su talento absoluto.
Rara y curiosa comedia coreana que sugiere el potencial de un gran director en el futuro. Su ritmo no se adapta a lo que entendemos como comedia en los patrones del cine occidental. Presenta gags construidos sobre la mecánica del absurdo, con un humor que, más que negro, resulta críptico y, en ocasiones, brutal o cruel.
Irregular combinación de violencia compulsiva y humor negro. La mezcla presenta altibajos notables, reflejando la superioridad del guionista Tarantino sobre el director. Su estilo superficial se inspira en la ideología posmodernista y en el cómic audiovisual. Los videoclips, a menudo estereotipados, afectan negativamente el desarrollo de personajes
Arranca de una buena y divertida situación, pero ni director ni guionista logran un desarrollo vivo de ese arranque. Grant sigue encerrado en sus mismos gestos, y sólo Tripplehorn anima un film que se queda en promesa.
Hay buenas intenciones en el planteamiento, pero lo que se presenta en pantalla resulta menos convincente de lo que sugiere el guion. La credibilidad del relato no logra consolidarse, convirtiendo a este melodrama en una obra bien intencionada pero que no logra despegar.
Almodóvar muestra su mejor faceta una vez más. Marisa Paredes brilla con una actuación excepcional, sosteniendo de manera magistral el complejo argumento de 'La flor de mi secreto'.
La película de Bigas Luna ofrece una sensación de libertad constante. A pesar de su falta de uniformidad y de sus cambios repentinos, hay instantes que se quedan grabados en la memoria. Sin duda, se trata de un cine extraordinario, siempre único y diferente.
La película, tras muchos años, sigue guardando su misterio. Es una obra visualmente impresionante y más profunda de lo que se percibe. Detrás de su apariencia, se encuentra un excepcional trabajo cinematográfico que representa uno de los hitos del cine moderno.
Apasionante capítulo del silencio vaticano. Y sin hacer una obra maestra, Costa-Gavras nos presenta la cruda realidad de una herida sangrante, llevándonos a reflexionar sobre los profundos problemas que aborda, aunque su dirección pueda no coincidir con la magnitud de los temas tratados.
Es 'El último samurái' un cine convencional, bien hecho y excelente. Utiliza de manera astuta las reglas del clasicismo, apoyado en un guión sólido, un elenco talentoso y una producción impecable, logrando emocionar y cautivar en varias ocasiones.
Un austero y sutil poema fílmico, un ejercicio de sintaxis poética que, a pesar de haberse imitado en varias ocasiones en otras películas de menor calidad, permanece como una obra irrepetible.
La delicia continúa y llena de gracia los rincones desconocidos de la luz del cine, dejando a los espectadores asombrados. Es una película con una poderosa entidad propia y una construcción refinada que supera las expectativas de la película original.
Aunque carece de la complejidad de la primera película, su simplicidad estilística le aporta más energía y dinamismo. Esta secuela, a pesar de su lujo visual y un lenguaje cinematográfico básico, logra cautivar y mantener el interés del espectador.