Irregular combinación de violencia compulsiva y humor negro. La mezcla presenta altibajos notables, reflejando la superioridad del guionista Tarantino sobre el director. Su estilo superficial se inspira en la ideología posmodernista y en el cómic audiovisual. Los videoclips, a menudo estereotipados, afectan negativamente el desarrollo de personajes
Hay buenas intenciones en el planteamiento, pero lo que se presenta en pantalla resulta menos convincente de lo que sugiere el guion. La credibilidad del relato no logra consolidarse, convirtiendo a este melodrama en una obra bien intencionada pero que no logra despegar.
Almodóvar muestra su mejor faceta una vez más. Marisa Paredes brilla con una actuación excepcional, sosteniendo de manera magistral el complejo argumento de 'La flor de mi secreto'.
La película de Bigas Luna ofrece una sensación de libertad constante. A pesar de su falta de uniformidad y de sus cambios repentinos, hay instantes que se quedan grabados en la memoria. Sin duda, se trata de un cine extraordinario, siempre único y diferente.
La película, tras muchos años, sigue guardando su misterio. Es una obra visualmente impresionante y más profunda de lo que se percibe. Detrás de su apariencia, se encuentra un excepcional trabajo cinematográfico que representa uno de los hitos del cine moderno.
Apasionante capítulo del silencio vaticano. Y sin hacer una obra maestra, Costa-Gavras nos presenta la cruda realidad de una herida sangrante, llevándonos a reflexionar sobre los profundos problemas que aborda, aunque su dirección pueda no coincidir con la magnitud de los temas tratados.
Es 'El último samurái' un cine convencional, bien hecho y excelente. Utiliza de manera astuta las reglas del clasicismo, apoyado en un guión sólido, un elenco talentoso y una producción impecable, logrando emocionar y cautivar en varias ocasiones.
Un austero y sutil poema fílmico, un ejercicio de sintaxis poética que, a pesar de haberse imitado en varias ocasiones en otras películas de menor calidad, permanece como una obra irrepetible.
La delicia continúa y llena de gracia los rincones desconocidos de la luz del cine, dejando a los espectadores asombrados. Es una película con una poderosa entidad propia y una construcción refinada que supera las expectativas de la película original.
Aunque carece de la complejidad de la primera película, su simplicidad estilística le aporta más energía y dinamismo. Esta secuela, a pesar de su lujo visual y un lenguaje cinematográfico básico, logra cautivar y mantener el interés del espectador.
Cine que queda. "Arrebato" es un momento profundo de pesimismo. Se presenta como un filme complejo y enigmático en su recorrido tumultuoso. Es, ante todo, una experiencia cinematográfica intensa, perturbadora, dolorosa y sublime.
La película parece haber sido diseñada como un telefilme, pero no logra funcionar en ningún aspecto. El guión de Rovira Beleta, al trasladarse a la pantalla, no consigue ofrecer una mejor experiencia.
Notable película que resulta cautivadora gracias a un guión de alta precisión y una dirección experta, ofreciendo una nueva y enérgica perspectiva al cine español.
La película presenta momentos de brillantez entremezclados con desequilibrios y elementos poco refinados. En esta obra de Eastwood, se manifiestan tanto la genialidad como los errores. Aunque sufre de inconsistencias, logra mantenerse a flote a pesar de sus falencias.