Es excesivamente habladora y abrumadora para el público infantil, aunque seguramente será del agrado de los amantes de los perros y de los seguidores de los actores.
Maravillosamente adorable y tonificante. A Ross se le puede acusar de ponerle demasiado azúcar, pero un relato tan hermoso, tierno y emocionante no puede perder.
No solo prueba que la técnica de Aardman puede crear un largometraje sumamente estilizado, sino que también se convierte en un excelente ejercicio de entretenimiento.
Una obra inmaculada creada por un maestro del medio. Es una propuesta melancólica y bellamente anticuada que probablemente molestará a las nuevas generaciones.
Teniendo en cuenta el talento que atesora, las dudas que muestra la cinta respecto a su estilo y a su incapacidad de conmover han de ser entendidas como una decepción mayúscula.
Un referente del drama hollywoodiense que se sitúa entre el estilo de estudio clásico, elegantemente recargado, y la frescura íntima de la Nouvelle Vague francesa.
Tanto si eres un devoto de la película o la detestas, la evaluación final de la obra nos recuerda al poco entusiasta epitacio del Che respecto a Eva: 'Tuvo sus momentos, y algo de estilo'.
Mazursky y su coguionista, Roger Simon, han hecho bien un difícil trabajo de adaptación, concentrando elementos dispares de humor, sexo y desesperación en una tragicomedia de una profundidad inusual.
A ratos resulta hilarante y en otros momentos conmovedora; es una película dulce y ligera, más una hermosa postal que una biografía detallada. Preveo nominaciones a premios para Williams y Branagh.