Mazursky y su coguionista, Roger Simon, han hecho bien un difícil trabajo de adaptación, concentrando elementos dispares de humor, sexo y desesperación en una tragicomedia de una profundidad inusual.
A ratos resulta hilarante y en otros momentos conmovedora; es una película dulce y ligera, más una hermosa postal que una biografía detallada. Preveo nominaciones a premios para Williams y Branagh.
Val Kilmer brilla en su interpretación de Morrison, capturando la atención con un carisma impresionante. Por su parte, Stone logra recrear el final de los años 60 con una vibrante autenticidad.
Aunque no deseemos minimizar la situación de mujeres y niños retenidos en diversos países, esta conmovedora historia se presenta como una película ideal para disfrutar en una tarde lluviosa.
La cuarta temporada, emitida en dos partes debido a la huelga de guionistas, se presentó como la más desafiante, introspectiva y devastadoramente turbulenta hasta ahora.