La perspectiva singular de Waters, como artista apasionado y bromista irremediable, transforma esta obra en un entretenimiento entrañable, cautivador e ingenioso.
La historia es una reflexión profunda sobre la responsabilidad, llena de incidentes y relaciones significativas. Destacan las frases memorables y las interpretaciones encantadoras.
Los que piensan que los hombres homosexuales son maravillosos disfrutarán de este film, que también cuenta con suficientes momentos cómicos para atraer al público en general.
El enfoque de Ferrara resulta cautivador y sombrío, pero su representación de policías irlandeses, vecindarios italianos y traficantes de diversas etnias se siente incómoda.
Wang mantiene siempre un enfoque claro y apasionado en su dirección, mostrando un afecto notable por su trabajo. Su habilidad para transmitir emociones a través de cada escena es simplemente admirable.
La película cuenta con instantes realmente conmovedores y Streep y Bacon brindan lo mejor de sí mismos, aunque la trama de suspense no logra mantenerte en tensión.