El enfoque de Ferrara resulta cautivador y sombrío, pero su representación de policías irlandeses, vecindarios italianos y traficantes de diversas etnias se siente incómoda.
Wang mantiene siempre un enfoque claro y apasionado en su dirección, mostrando un afecto notable por su trabajo. Su habilidad para transmitir emociones a través de cada escena es simplemente admirable.
Visualmente impactante y con actuaciones notables, sin embargo, el enfoque de horror gótico de Branagh carece de la fuerza necesaria para realmente atrapar al espectador.
La película cuenta con instantes realmente conmovedores y Streep y Bacon brindan lo mejor de sí mismos, aunque la trama de suspense no logra mantenerte en tensión.
No es tanto un drama erótico, sino más bien una profunda reflexión psicológica sobre el matrimonio, el deseo, los celos y la paranoia sexual. Es una obra clave para quienes admiran el trabajo de Kubrick.
Es la película definitiva de Steven Spielberg, tanto en sustancia como en estilo. Muy adelantada a su tiempo en términos de efectos especiales, es una obra maestra de extravagancia sorprendente.
Excitante, irónica, con una dirección firme y actuaciones destacadas, la obra aborda un tema lleno de tensión. Shakespeare se presenta aquí con la relevancia que cada uno decida asignarle.