Sean Penn ha elaborado un himno poderoso y poético sobre Norteamérica con 'Into the Wild', una adaptación sensible, arrebatadora y muy emotiva del bestseller de Jon Krakauer.
Ya desde su primera escena, 'Untraceable' no se presenta como el sofisticado y agudo thriller que podría haber sido, sino más bien como una película más sobre un asesino en serie.
Superficial, idealizada, a veces realizada con torpeza y casi siempre predecible. Pero mantiene el tipo con unas agallas admirables y más que unas cuantas sonrisas entretenidas.
Cuando los sentimientos emergen en 'The Last Jedi', son intensos y auténticos. Es difícil ver la penúltima escena sin experimentar emoción, o al menos intentarlo. Que la fuerza te acompañe.
Aunque obtiene una calificación R por su lenguaje ofensivo y ciertas escenas audaces, resulta ser demasiado tame y ligera como para ser considerada valiente o incluso astutamente subversiva.
'Emancipation' ofrece una mirada incisiva a las depredaciones más salvajes de la esclavitud y a su horrible coste humano. Pero en última instancia, la atracción de Fuqua por la extravagancia se impone y gana la partida.
'Snowden' es una película absorbente y soberbiamente realizada que, aunque no se anda con rodeos admirando las acciones y motivaciones de su protagonista, no acude a extremos visuales y psicológicos para defenderlos.
Fiel a su título y a la imperfecta pero empática protagonista, 'Whiskey Tango Foxtrot' se muestra más confusa que cínica u oportunista. Esta perplejidad se vuelve contagiosa y, al final, resulta ser encantadora.