Es Binoche, que aquí ofrece una de las interpretaciones más sutiles de su carrera, quien otorga a Isabelle el espíritu que le permite ser más atractiva que la patética figura que estaba destinada a ser.
Es la rara clase de historia sobre un pez fuera del agua en la que el pez consigue milagrosamente dejar de necesitar el agua y en su lugar, aprender a desear el aire.
Amy Schumer demuestra sus habilidades cinematográficas en 'Trainwreck', una película sorprendentemente sólida, en la que se revela como una actriz tan auténtica como talentosa guionista.
No alcanza las intensas alturas paródicas de la otra obra de Cohen, 'Borat', pero presenta un mejor promedio de aciertos que su reciente intento fallido, 'Bruno'.
Es un alivio observar que Johansson finalmente interpreta el papel que ha estado esperando. Sin embargo, la película presenta una mezcla extraña, resultando ser tanto excesiva como insuficiente.
Lo que podría haber sido un escabroso y oportunista vistazo al corazón de las tinieblas, se convierte, en cambio, en un retrato reflexivo y extraordinariamente tierno de la devoción maternal y el ingenio de la infancia.
Hansard es una figura carismática y cautivadora. El cierre de la película deja una fuerte impresión emocional, destacándose por el lirismo y la elegancia que caracterizan toda la obra.