Es un eficaz regalo de agradecimiento a las miles de jóvenes llenas de lágrimas que esperaron en las puertas de los hoteles y a las millones que habrían querido estar allí si hubieran podido.
Carey Mulligan y Zoe Kazan ofrecen unas actuaciones excepcionales. No se trata únicamente de un thriller entretenido, sino de un significativo reflejo histórico.
Como guionista, Wells se destaca por crear diálogos auténticos, informativos e ingeniosos. Sin duda, su trabajo parece ser muy personal, y eso es lo mejor de todo.
Un crudo y a la vez tierno retrato de la adolescencia. Es tan dura como sensible y cuenta con un convincente papel del recién llegado Birgir Dagur como Addi.
Las interpretaciones son magníficas y el ritmo funciona bien. Cuenta con un humor desenfadado, un guión ingenioso y una estructura sofisticada y visual.