Se subtitula como 'Un viaje inesperado', aunque hace poca justicia al resultado. Si Jackson fuera más exacto, podría haberla llamado 'Todavía lejos' o 'A medio camino'. Nos deja más atónitos que emocionados.
Su historia resulta definitivamente demasiado fría y familiar para alcanzar las cumbres melodramáticas de la 'Far from Heaven' de Haynes; no obstante, posee una admirable comprensión de las complejidades del deseo humano.
El choque entre la pena estoica de los personajes de Munro y los instintos desavergonzados del director tensa la historia, haciéndola difícil de olvidar.
Hábil y atractiva, 'The Big Sick' aborda nuevos temas a medida que explora conflictos culturales, aunque algunas secciones del drama ofrecen momentos de reflexión.
'Ennio' resulta ser excesivamente larga y está repleta de halagos tan exagerados que Morricone, una persona modesta pero con determinación, se sentiría incómodo al escucharlos.
El problema con cualquier plan alegórico, sea cristiano o de otro tipo, no es su contenido ideológico, sino la amenaza de bloqueo que se posa sobre el desarrollo de la historia.
No es que Lanthimos sea precisamente un director dicharachero, pero, a tenor de las diabluras que componen el argumento, se produce una incuestionable sensación de (lo creas o no) diversión.
Considero que la actuación de Portman perturba el equilibrio de la película. La segunda entrega de Corbet no solo se distancia de su debut, sino que también parece dejarlo atrás.
Peter Jackson no ha adaptado exactamente 'The Lord of the Rings', sino que ha tomado su esencia y la ha transformado en algo original. Ha canalizado su visión y ha generado una obra impactante.