No da escape ni respiro, cierra las puertas y tapia las salidas, para que retumbe la vejez no como condición humana, sino como maldición. En esta película hay dos viejos sobre el escenario y al comienzo y al final está el título invisible, que lo explica todo: amor.
La película rinde homenaje a su legado mientras cuenta una historia rica en nostalgia y emoción. Está llena de música conmovedora y momentos que evocan lágrimas, ofreciendo una hermosa ofrenda y una oportunidad de redención.
La obra se mantiene dentro de sus límites, anclándose en lo básico del género. Se siente como una constante repetición de temas como la venganza y la certeza de resultados, con una evidente expectativa de continuaciones.
Cédric Klapish, en la mayoría de los contextos, muestra una actitud amable y comprensiva hacia la narrativa y los personajes. Si bien es posible disfrutar de su trabajo, es difícil considerar que lo presentado alcance el nivel de una gran película.
La película se mantiene fiel a su origen literario, priorizando una atmósfera educativa y una narrativa con un profundo mensaje, evitando el exceso de efectos especiales y acción.
El director se esfuerza por encontrar las palabras e imágenes que dan sentido político, poético y humano a su historia. La película logra conmover cuando la tristeza se transforma en compasión y se desborda en pena hacia un ser humano.
La obra se concibe y realiza con un enfoque de alta sociedad: ofrece superhéroes, exploración espacial, intenciones nobles y un fuerte mensaje de corrección política. En resumen, es una ciencia ficción en tono blanco.
Esta película tiene una misión, asumiendo una carga pesada y abrumadora como el Atlas de la mitología. 'Leviatán' investiga y desvela los rasgos de la monstruosidad, explorando sus orígenes y sus diversas manifestaciones.
Las ideas que rodean a la película son más impactantes que la propia obra, lo que la convierte en un caso inusual, ya que en lugar de estar sobrecargada, carece de contenido.
Los monstruos de 'Kong: la isla Calavera' son diversos y presentan una notable perfección, detalle y minuciosidad técnica. No cabe duda de que este aspecto refleja un arduo trabajo que requirió tanto tiempo como paciencia digital. Sin embargo, en otros aspectos, la elaboración fue escasa.
La película pierde intensidad en ciertos momentos debido a su tono moralizante, afectando su ritmo y desvirtuando el sentido de la trama. Sin embargo, en su mejor parte, se convierte en una obra entretenida y presenta momentos realmente destacados.
Es una mezcla de misterio policial británico que también incluye elementos de crítica social y un toque turístico y cultural, desde las vistas del río Támesis hasta las corridas de toros en Barcelona. Aunque 'Taken' de Liam Neeson tuvo dos secuelas, ningún futuro parece esperar a Terrier.
La película se detiene en su avance y no logra desarrollar completamente su audaz intento de satirizar y desmembrar un universo femenino que parece desprovisto de creatividad y calidad.
En 'El pasado', la verdadera riqueza del universo no se expresa solo a través de las palabras, sino en los silencios y lo que no se dice, donde residen las complejidades de las relaciones amorosas.
La obra de Rosario Espinosa y Enrique Farías es una interesante propuesta de debutantes. El futuro de su trabajo es incierto, pero hay esperanza de que con el tiempo logren evolucionar, siempre que se atrevan a experimentar y romper con lo establecido.
La propuesta de Dominga Sotomayor se aleja de lo convencional y se sitúa en la periferia de la narrativa, alineándose con el ámbito académico y los colegas, pero a la vez se distancía del público general, adentrándose en el género de las películas chilenas que pasan desapercibidas.