Al nivel de las últimas comedias familiares de Segura, con una coherencia que casi hace olvidar el irritante conformismo de nuestro humor cinematográfico 'mainstream'
La libre e intensa fabulación de la vida del desaparecido músico Mauricio Aznar, líder de Más Birras, es desde ya una de las películas españolas del año.
El documental animado, aunque legítimo, a veces produce el efecto contrario al que intenta lograr: distrae más que enriquecer la narrativa. Esto no es positivo para una película que se caracteriza por su detallada descripción de la historia.
Película divertida, más que bien montada y empaquetada. Un producto hecho con cariño y con olfato comercial. Eso no quita que su guion se quede corto a la hora de ofrecer un entretenimiento que vuele un poco más alto.
Un reloj derretido que no sabe a nada. Una película indecisa entre una fábula histórica y una trama culinaria, atrapada en el mito de un artista de grandes aspiraciones pero con resultados mediocres.
Color al naturalismo. Una de las películas revelación del Festival de Málaga, pura esencia tinerfeña desde una mirada crítica a la decisiva turistificación de la isla en los años 90.
Se pierde en el tedio de una historia hiperliteral y prosaica. Cumple con los mínimos exigibles en su relato, pero no supera ninguno de los vicios de un thriller criminal que podemos encontrar debajo de una piedra.
La comedia comercial española sigue demostrando que está atrapada en el conformismo y una tradición estancada. A pesar de este conjunto de incoherencias, logra mantenerse entretenida durante toda la función.
Santiago Segura funciona sin Santiago Segura. La comedia dirigida por Inés de León sigue un esquema similar, pero resulta ser una mejora con respecto a su predecesora.
Una película generalmente agradable, que provoca sonrisas. En ocasiones es inteligente y en otras resulta un tanto absurda, como debe ser una comedia que se respete. Aunque no destaca por su originalidad ni por su ingenio, está bien equilibrada.
La animación familiar española avanza con esta atractiva película de aventuras que revisita el mito del western. Sin embargo, sufre de una frustrante hipersimplificación del guión, impulsada por un enfoque excesivamente infantil.