La película de Marta Díaz combina elementos del melodrama almodovariano y de la comedia de amigos, destacándose por su encanto y su mensaje reivindicativo, todo logrado a través de una representación sencilla pero efectiva.
Sin salirse de los vicios de la comedia comercial española, está por encima del 'remake' cómico de turno gracias, sobre todo, al inspirado dúo que forman Gracia Olayo y Antonio Resines.