Es de alguna manera más y menos que una simple película de terror, y no del todo un romance ramplón. El resultado final es inestable, demasiado inestable para sostenerse, pero el intento, literalmente, requiere agallas.
No trata de encontrar a la mujer real tras la leyenda, como su título podría sugerir, sino de reimaginarla dentro de un léxico pop diferente. Se presenta como un psicodrama que navega en las aguas de 'Repulsion'.
¿Es una película o un viaje de LSD? Como en 'Suspiria', la violenta paleta de colores se alinea con los cambios de estado de ánimo. Esta historia de histeria estilizada es un auténtico grito.
La película logra situarnos en la perspectiva de Moore. El boxeo ocupa un lugar casi secundario en la narrativa, lo que podría no ser del agrado de todos. No todos están dispuestos a pasar dos horas en la misma habitación.
Una obra furiosa, rebelde y algo obvia. Aunque se apoya en un poco de simbolismo muy efectivo, por lo demás no sorprende más que por la magnitud de su propio extremismo
Una película así no está pensada para tirar de la fibra sensible; está pensada para cortarla. Dario Argento ha dejado su huella en la historia del cine y todavía tiene mucho que aportar.
Es interesante, aunque irónicamente, dada su localización a mar abierto, es algo seca. Como en 'Dunkirk', la representación del mar, el cielo y la supervivencia se sitúan por encima de los personajes.
Aunque los diálogos son ingeniosos, la abundante acción frenética y los colores llamativos hacen que uno se pregunte inevitablemente: ¿Ya hemos llegado?
Como 'Black Hawk Down' con una fracción de su presupuesto, está más preocupada de la locura de la guerra moderna que en hurgar en un profundo estudio de personajes.
El cineasta de 'A Star is Born' demuestra que su talento no es pasajero, ofreciendo una actuación a la altura de Carey Mulligan. Como un director de orquesta, Cooper comprende que incluso el más sutil de los gestos puede generar una respuesta poderosa.
Ofrece belleza, creencia y sexo entre monjas. Aunque parezca sorprendente para una película que dedica tanto tiempo a una reliquia sagrada esculpida en un consolador, representa la obra más personal de Verhoeven.
'The Rider' combina paisajes impresionantes de los grandes westerns americanos con una historia profundamente íntima de un cowboy que cuestiona su identidad. La problemática central es tan universal como específica.