La nominada al Oscar da una actuación impecable en una emotiva interpretación de 'Cenicienta', enfocándose en una limpiadora que tiene la misión de adquirir un vestido de Dior.
Impresionantes imágenes, pero un torpe guión. Al igual que el personaje de Winslet, Allen está atrapado en el pasado, y 'Wonder Wheel' es un aplastante recordatorio de su presente.
Una adaptación fiel de un bestseller se convierte en una película de terror de bajo presupuesto, destacada por la actuación sobresaliente de Lesley Manville.
Es mucho más ingeniosa e impactante de lo que cabía esperar, gracias en gran medida a que la bravuconería de su directora funciona increíblemente bien hasta que se ve obligada a seguir las reglas de la franquicia en lugar de las suyas propias.
Resulta, en muchas ocasiones, demasiado contenida y amable, contando la historia de alguien tan arraigado en el exceso. Pero Chastain convence con algo más conmovedor que unos gestos calculados.
Lo que podría haber sido una fábula cautivadora, aunque sencilla, acaba siendo extrañamente inánime. Lo más sorprendente de las últimas películas de Eastwood es su ineficaz narrativa.
La comedia de tiros de Ben Wheatley parece lanzar balas de fogueo, como una broma estruendosa al estilo Tarantino. Sin embargo, no logra captar realmente la atención del espectador.
La película se desarrolla con gran elegancia y su composición es sumamente precisa. Durkin logra recrear meticulosamente una era sin caer en excesos de nostalgia.
Un drama directo y sin florituras que provoca un innegable efecto conmovedor. Su epílogo nos recuerda que el valiente y significativo trabajo de Stevenson aún no ha concluido.