Si te fascinan las historias oscuras y polémicas, esta cinta de Hal Wallis puede resultar intrigante. Sin embargo, puede provocar reacciones de incomodidad.
Un variado y detallado retrato de la vida de la clase media en el Japón contemporáneo, con un buen puñado de observaciones sociales cáusticas y una capa extra de sentimiento.
La película presenta calidad en sus elementos fundamentales, pero no logra profundizar en su trama convencional de wéstern ni en sus personajes típicos.
Es un espectáculo, en su gran mayoría cuyo impacto depende totalmente de sus impresionantes decorados, la cualidad física de sus actuaciones y los grandes efectos que la cámara consigue.
La dirección firme de Jules Dassin sostiene la tensión de la película. 'Brute Force' hace honor a su nombre, presentando una narrativa donde se toma la justicia en propias manos.
Funciona extraordinariamente bien, gracias principalmente a la espéndida puesta en escena de las partes judiciales por Billy Wilder y la intepretación teatral de primera clase por parte de Charles Laughton.
Sigue de manera excepcional un desarrollo dramático coherente y ofrece un proceso legal apropiado. Es, sin duda, el mejor melodrama judicial que he tenido la oportunidad de presenciar.
La esencia de la película radica en la exploración de las emociones personales, las incertidumbres y los estados de ánimo, más que en las circunstancias externas.
Una de las 10 mejores películas del año. Es una obra profundamente alegórica y curiosamente cautivadora. Sin duda, se trata de una experiencia hipnótica.
La dirección de Kalatozov y la destacada interpretación de Tatyana Samoilova logran transmitir una profunda empatía hacia los personajes de la película.
Con un guión débil, es comprensible que el Sr. Holden y la Srta. Jones se vean atrapados en un ciclo interminable, intercambiando palabras sin cesar y caminando juntos.