Satisfactoria y deliciosa. La interpretación de Laughton va más allá de lo ostentoso. Su actuación presenta matices que evocan al personaje de Falstaff.
Los escenarios son densos y sombríos, y Robert Stevenson ha dirigido con un estilo que sugiere la extravagancia romántica de la oscura prosa victoriana.
La mayor parte de la diversión se ubica en la primera parte de la película. A medida que avanza, uno acaba deseando que aparezca la provechosa música de 'Kiss Me, Kate'.
El drama, a pesar de su originalidad, resulta discordante y algo anticuado. El ambiente, aunque sutilmente melancólico, carece de la ligereza o diversión que se esperaría en una historia tan fantástica.
Los colores son maravillosos y los escenarios de las Bahamas son cautivadores. La violencia incluso resulta entretenida, lo cual es lo más positivo que puedo mencionar sobre esta película de Bond.
Las escenas tomadas en la superficie, aunque espectaculares, se sienten comunes, y el guion tiende a ser trivial y predecible. Lamentablemente, la mayor parte de la película se desarrolla sobre el arrecife en vez de explorar lo que hay debajo.
Kramer ha dirigido brillantemente a un reparto potente y receptivo, encabezado por Gregory Peck como el comandante del submarino y Ava Gardner como la mujer mundana que ansía su amor.
Un drama intenso y vibrante que narra la experiencia de los sobrevivientes de un barco torpedeado, cautivando con sus profundas revelaciones sobre los personajes y sus impresionantes detalles visuales.
Si te fascinan las historias oscuras y polémicas, esta cinta de Hal Wallis puede resultar intrigante. Sin embargo, puede provocar reacciones de incomodidad.
Un variado y detallado retrato de la vida de la clase media en el Japón contemporáneo, con un buen puñado de observaciones sociales cáusticas y una capa extra de sentimiento.
La película presenta calidad en sus elementos fundamentales, pero no logra profundizar en su trama convencional de wéstern ni en sus personajes típicos.
Es un espectáculo, en su gran mayoría cuyo impacto depende totalmente de sus impresionantes decorados, la cualidad física de sus actuaciones y los grandes efectos que la cámara consigue.