La historia carece de una narrativa clara y de un hilo conductor emocional que logre conectar todas las escenas de la película. Sin embargo, los gags bufonescos que presenta son, en muchas ocasiones, divertidos.
Ofrece una idea relativamente fiel de la ingeniosa construcción de la novela, pero sólo llega a esbozar su mordaz retrato de Suecia como una sociedad corrupta, en quiebra y misógina.
La supuesta ingenuidad de la historia y los personajes, junto con sus florituras estilísticas, no son simplemente referencias al Ozon más joven y menos refinado. Forman parte de la estrategia de un narrador hábil que busca seducir a su audiencia.
La conexión entre los temas carece de atractivo y, estéticamente, resulta convencional. ¿Por qué debería la audiencia interesarse en ver a personajes que llevan una vida diaria sin conflictos ni desarrollo durante dos horas?
Ilustrativa y emotiva. La razón por la que 'Selfie' causa tal impresión es que no se limita a centrarse en todos los aspectos negativos que rodean a los protagonistas.
Harrison parece más interesado en la atmósfera que en la trama. La película sugiere que el director tiene la capacidad de establecer un tono y una atmósfera, pero su voz aún es joven y requiere de más desarrollo.
La película despliega hábilmente el complejo contexto sociopolítico e histórico de la historia. Sin embargo, en su segunda mitad se vuelve problemática, degenerando en un tono melodramático y predecible.
Observadora e inteligente respecto a los chicos en la pubertad, pero traviesa y desenfadada cuando es necesario. Una película adorable que es tan cómoda como un jersey antiguo y casi tan calentita.
Una exploración incisiva de una de las numerosas y complejas facetas de la masculinidad en la cultura sudafricana. El padre de Janno es un personaje interesante.
Plante explora temas familiares, logrando una conexión auténtica. Demuestra habilidad para dirigir a actores jóvenes y un control muy efectivo del lenguaje cinematográfico, sin caer en la simplificación.