Brinda una perspectiva cautivadora sobre el ascenso de un fenómeno que en su momento fue tanto humilde como revolucionario, incluso para aquellos que no están familiarizados con el tema.
La habilidad del director y la profundidad de los temas tratados deberían permitir a Boo afianzar su posicionamiento como una de las promesas más destacadas de la región.
Rodada hermosamente e interpretada con elegancia. Es una obra fascinante donde las observaciones, aunque no sean innovadoras, se presentan de manera fluida y convincente.
Las actuaciones del reparto son sutiles pero efectivas. Aunque la trama se desarrolla en la actualidad, la película logra transmitir un agradable toque nostálgico.
El acceso fácil que tiene a la autenticidad emocional del material se ve debilitado por la falta de experiencia narrativa del director-guionista-editor Marion Hill.
Gentian Koci exhibe un notable rigor formal, aunque a veces puede llegar a ser monótono. La actuación de Ornela Kapetani es intensa y profundiza en un universo cargado de angustia y resentimiento.
La película explora el vacío que la poesía, la belleza y el arte pueden llenar en la existencia de una persona. Además, analiza cómo las almas sensibles que comprenden el impacto del arte no siempre son las capaces de crearlo.
La conexión entre los protagonistas resulta auténtica, especialmente en la segunda mitad. Chaumeil reafirma su talento para equilibrar las personalidades y el humor en un contexto lujoso.