La presencia del actor es realmente impactante, capturando la atención del público a pesar de las barreras del lenguaje. Además, el trabajo del director junto a la editora, Vessela Martschewski, permite un manejo excepcional de la narrativa.
Una película que intenta contrastar la santidad atemporal con la historia reciente y el presente, pero no logra su propósito. Rohrwacher se desdibuja en la segunda mitad, lo que afecta la coherencia de la trama.
Mario es un personaje cautivador y con gran profundidad. A pesar de eso, Rohrwacher no logra incorporarlo adecuadamente en la narrativa, que se enfoca casi exclusivamente en la perspectiva ingenua de Marta.
Deneuve tiene la capacidad de encarnar a este personaje con una facilidad increíble, lo que resulta aún más satisfactorio al ver su completa conexión con la historia.
Independientemente de si la adoras o la detestas, esta obra sin duda generará controversia en cualquier lugar. Esto se debe no solo a su narrativa, sino también a la notable forma en que ha sido concebida, producida y actuada.
A veces resulta poco original en términos de estilo y le falta elementos narrativos para lograr que sus diferentes influencias funcionen de forma coherente.
Michalik tiene el talento para desarrollar una película que atraiga a un amplio público, combinando elementos simples, arte y una fuerte dosis de pasión.
La película, aunque visualmente creativa, llega a ser fatigante. La atención se centra más en la estética que en el desarrollo emocional, lo que hace que sus 130 minutos se sientan excesivos.
El guion entrelaza metáforas evidentes con elementos de la vida diaria, pero no proporciona el auge necesario para concebir un verdadero análisis psicológico del personaje. Por su parte, la actuación de Bertuccelli es cautivadora.
Política, personal y muy envolvente, esta propuesta es tanto inteligente como emocionalmente accesible. Se trata de un debut en el largometraje que resulta bastante impresionante.
Un neo-giallo alemán que explora temas de deseo, sueños y duplicidad. Es una propuesta intrigante que atraerá a los aficionados al horror psicológico y a las raras obras con temática gay.
La película, a pesar de su larga duración, presenta momentos desequilibrados. Sin embargo, las conversaciones sinceras entre Daniele y Ze son directas y se adentran en el uso de la ficción y las mentiras en contextos complicados.