Lifshitz ha demostrado ser un documentalista excepcional, logrando que sus obras sean más ligeras sin perder profundidad y emoción. Su trabajo es encantador y a la vez conmovedor.
Una reflexión profunda sobre las relaciones humanas, que destaca por su ambición temática y su íntima y compasiva narrativa. El guion es un gran logro y tiene el potencial de atraer al público en taquilla.
Jeanne Moreau logra capturar perfectamente el papel de una anciana estonia muy exigente, pero la escasa profundidad de la historia no proporciona más que un grato recordatorio de las habilidades de la actriz.
Una historia austera, pero con un toque de elegancia, que aborda la venganza. Se presenta como un viaje entretenido dentro del género y como una narrativa feminista con sello autoral.
El principal inconveniente de la película radica en la falta de un hermano tridimensional y la ausencia de un personaje femenino bien construido. Sin embargo, los elementos técnicos son impecables y fluidos.
Esta película de morderse las uñas tiene una acción bastante ligera, pero está tan bien escrita y tan bien filmada, que te mantiene enganchado a la silla.
Los siete hombres gays del equipo son auténticos y verosímiles. Le Gallo y Govare utilizan recursos típicos de las comedias comerciales para crear el humor.
La película presenta una propuesta conceptual intrigante y mantiene una cohesión notable a lo largo de su desarrollo; sin embargo, el desenlace no logra alcanzar la lógica esperada.
La elección de contar con personas que comparten sus propias vivencias es admirable. Sin embargo, la película ofrece tan poco en cuanto a la trama y la construcción de los personajes que sus dos horas resultan insostenibles.
Un primer largometraje ambicioso pero defectuoso. Aunque Boulghourjian no logra integrar los elementos personales y políticos, la película resulta cautivadora.
Brinda una perspectiva cautivadora sobre el ascenso de un fenómeno que en su momento fue tanto humilde como revolucionario, incluso para aquellos que no están familiarizados con el tema.
La habilidad del director y la profundidad de los temas tratados deberían permitir a Boo afianzar su posicionamiento como una de las promesas más destacadas de la región.