Un guion bien construido pero no exento de clichés. 'Marry Me, Dude' se presenta con atractiva estética en la gran pantalla, aunque su apartado audiovisual resulta predecible.
Aborda el tema de forma cálida, humana y desde lo femenino, rodada con la atención habitual que pone Virzi no sólo en los personajes sino también en el amplio marco sociopolítico.
Actrices fascinantes atrapadas en una película mediocre. Las relaciones de los personajes se apoyan demasiado en clichés para complementar los hermosos momentos sin palabras de la película.
'Attenberg' es una experiencia cautivadora y vagamente perturbadora. Tsangari aprovecha al máximo las cualidades de Labed, creando una conexión única que resuena a lo largo de la película.
Una película de época ricamente imaginada y soberbiamente montada, este drama sigue la tendencia del director de transformar un material temáticamente complejo en algo altamente accesible.
Aunque Coixet a menudo se excede al intentar dotar a la historia de una grandeza épica, son los raros momentos más íntimos los que realmente funcionan, gracias a la convincente complicidad entre los actores.
No hay un gran drama, salvo el transgresor final de un gran artista y el nacimiento de otro, pero Bourdos y sus guionistas han traducido algo tan monumental en una sucesión de pequeños cuadros domésticos en los que los Renoir son vistos como personas primero y como artistas después.
Bella, pero extremadamente revestida de clasicismo. Los cinéfilos que sean fans del trabajo de Enyedi se quedarán preguntándose si su voz idiosincrásica se tomó unas vacaciones durante la realización de esta película.