Un 'Garden State' para adultos, esta divertida y emocionante historia sobre treintañeros que buscan llegar a un acuerdo con la vida podría convertirse en un éxito distintivo.
Totalmente perturbadora aunque psicológicamente endeble. [Marnier] no consigue mantener la tensión a lo largo de todo el film, pero al final consigue ofrecer una obra fascinante.
Excéntrica y ocasionalmente hilarante, es otra creación Bozoniana única. Huppert parece disfrutar la oportunidad de interpretar a alguien prácticamente invisible y espectacularmente poco espectacular.
Una parábola bella, aunque austeramente escenificada. La falta de detalles culturales combinada con el hecho de que los personajes son arquetipos, finalmente deja embarrancada a 'Waiting for the barbarians'.
Simple pero divertida. Dupieux y su equipo de producción han realizado una gran labor al crear una realidad más tangible que la que el director había mostrado en sus obras anteriores.
Dupieux está ganando espacio, lentamente, como el creador de películas extrañas que no siempre son entretenidas. Su último trabajo, 'Réalté', se alinea perfectamente con esta definición.
Durante la primera hora, Mielants muestra su habilidad para entrelazar comedia y tragedia, incorporando humor absurdo y giros sorprendentes. Sin embargo, el guion comienza a debilitarse en el tercer acto.
Un viaje que merece la pena, excepto por un giro. Mezcla momentos introspectivos con elementos cómicos del género, que afortunadamente no hacen concesiones.
Desde el principio le cuesta definir qué tipo de historia quiere contar. Le Guay y la editora habitual, Monica Coleman, enfrentan dificultades para equilibrar los cambios de tono del material.
Rachid Hami no parece interesado en reinventar la rueda, lo que hace que esta película poco detallada sea el equivalente cinematográfico a un jersey bastante cómodo pero que es el de todos los días.
Superficial, pero entretenida. El resultado final se asemeja más a un proyecto televisivo promedio que a una obra digna de ser vista en la gran pantalla.