La serie refleja la esencia de una película independiente, donde los personajes exhiben una vulnerabilidad que contrarresta sus rasgos desagradables, aunque no está claro si esto es suficiente para generar empatía.
La serie presenta ciertos momentos de humor que logran sacar una sonrisa y cuenta con un matiz agridulce. No obstante, carece de la innovación necesaria para destacarse.
Los tríos de jóvenes que llevan una vida despreocupada no son un concepto innovador, pero siempre hay lugar para nuevas propuestas, especialmente cuando se trata de un grupo tan audaz, entretenido y amante de las fiestas como el de 'Workaholics'.
A pesar de contar con ciertos aspectos interesantes, la premisa carece de suficientes alicientes como para desear una segunda cita, y mucho menos para considerar un compromiso duradero.
A pesar de contar con un elenco atractivo, estos personajes de 'Friends' resultan algo insípidos, y no sería sorprendente que quienes se dejaron llevar por la curiosidad tras el final de 'Cómo conocí a vuestra madre' decidan no volver tras esta experiencia.
La serie ofrece momentos cómicos que logran hacer reír, pero también incluye elementos que se sienten repetitivos. A pesar de esto, el personaje de Clay destaca como uno de los más intrigantes de la trama.
Los guionistas suelen reflejar sus propias experiencias en sus obras, y la adolescencia, con su mezcla de humillación y momentos de gloria, se convierte en un campo propicio para la comedia, aunque no siempre innovador.