La película muestra una marcada inquietud por distanciarse de 'Rosemary's Baby'. A pesar de contar con la destacada actuación de Julia Garner, no hay mucho más que resaltar que la haga memorable.
Es una película que se centra en la complejidad de sus personajes, explorando sus temas de manera profunda y envolvente, reminiscentes de una gran novela americana.
Almodóvar mantiene su intensa fuerza dramática, guiando a sus actrices y actores en interpretaciones excepcionales a lo largo de unas brillantes trayectorias, mientras narra una historia cargada de auténtica emoción.
La falta de profundidad temática por parte de Whannell y Tuck perjudica la experiencia, dejando la narrativa plana y sin matices que inviten a la reflexión.
Sigo apreciando esta serie solo por el hecho de que existe, aunque se ve obstaculizada por sus propias propuestas, lo cual ha llevado a un retroceso al intentar abarcar demasiados elementos.
El tipo de estudio de personajes es fascinante y cuenta con una profundidad notable. Sin embargo, lo que realmente resalta en esta película es la impresionante actuación de Kieran Culkin.
La narrativa de este año se presenta como la más audaz, aunque en ocasiones cae en un guion sobrecargado y en decisiones cinematográficas algo arrogantes. Aun así, nunca resulta monótona.
Gran aspecto visual, temas complejos y actuaciones increíbles. Hay algo casi religioso en la forma en que debes experimentar esta temporada, sintiéndola y creyendo en ella.
Weisz y Lelio parecen tener dificultades para desarrollar a este personaje de una manera que evite que se transforme en un cliché. Sin embargo, McAdams se destaca como el mejor elemento de la película.
Nadie en pantalla es responsable del fracaso de 'The Family Plan'. Si bien todos realizan un buen trabajo, se enfrentan a un guión deficiente y un director que no cumple con su tarea.