Es una película entretenida y ligera, con momentos en los que su locura desbordante brilla gracias a la ambiciosa dirección y al compromiso del elenco para seguir esa visión.
Una obra que destaca en múltiples aspectos, sirviendo tanto como un deleite visual como una invitación a la reflexión sobre la necesidad de asumir riesgos en la vida.
Es cierto que tiene un estilo muy expresivo y que se toma en serio su mensaje. Sin embargo, logra respaldar esa ambición con visuales impactantes y personajes que se sienten auténticos.
Brillante. El talento de White para crear diálogos y su habilidad para explorar a fondo a los personajes se destacan más que nunca en lo que tal vez sea mi temporada preferida de 'The White Lotus'.
Una película muy inteligente que atrae a los espectadores con su concepto ingenioso y poderosos personajes, presentando un tipo de combustible de pesadilla que haría sentir orgulloso a Clive Barker.
La carencia de profundidad en la historia podría ser perdonable si se tratara de una película de terror efectiva. Sin embargo, no es el caso. La edición y la violencia carecen de creatividad, la tensión y el suspense brillan por su ausencia, y los personajes son irrelevantes.
La nueva fuga no logra alcanzar la brillantez caótica de la original y resulta algo monótona. No obstante, cuando la serie se abraza a su esencia, muestra un rendimiento superior al de muchas continuaciones recientes.
Hay un gran atractivo en esta película, que con una premisa simple como '¡Vamos a matar a unos fascistas!', logra mantener el interés de principio a fin.
Nunca da la sensación de ser un fanservice barato; insinúa lo que podría haber sido una octava temporada entera y proporciona el cierre justo, evitando conclusiones fáciles para la mayoría de sus personajes.
Es tentador pensar que se disfruta más al desconectar el intelecto, y creo que se podría haber creado una versión más impactante con diálogos más claros y una atmósfera de claustrofobia más intensa.
Healy y Schilling comparten la pantalla a lo largo de la mayor parte de la película, y su conexión, así como sus interpretaciones, son fundamentales para el éxito del film.
Morano muestra inseguridad en la dirección al depender demasiado de artificios cinematográficos y narrativos, lo que afecta la autenticidad de las emociones en la obra.
Potenciada por otra gran interpretación de Jessica Biel, es suficientemente interesante para superar sus pretensiones y, como su heroína, seguir adelante con la esperanza de encontrar algunas respuestas.
'Electric Dreams' presenta altibajos, sin embargo, los aciertos son más significativos que los errores. En general, la serie vale la pena, sobre todo si aprecias la obra de Philip K. Dick.
Es una serie que rara vez refleja el comportamiento humano en la realidad, colocándose en un extraño punto intermedio entre la sátira extrema y la crítica social, quedándose en un espacio que no resulta memorable.