Brilla al enhebrar una aguja entre lo impredecible y la humanidad con la que se puede identificar. Los guionistas valoran más a los personajes que al concepto.
Las actuaciones varían en calidad, pero la obra prioriza el ambiente sobre el desarrollo de los personajes. A pesar de esto, mantuvo mi interés durante toda la actuación.
La película más extravagante de Justin Benson y Aaron Moorhead es una joya del género. Es emocionante observar cómo siguen arriesgándose con narrativas y estilos innovadores.
No tiene relleno, a diferencia de muchas películas de terror actuales o de las adaptaciones de relatos breves. Es una película inteligente que atrapa al espectador desde el principio.
Es inspirador ver a Soderbergh continuar creando cine a su manera, experimentando con nuevas formas que aportan frescura y emoción. Su talento como narrador lo establece firmemente entre los grandes del cine.
Miele logra que sus dos protagonistas ofrezcan unas interpretaciones magníficas, y está dispuesta a tomar riesgos como directora que hacen de este uno de los dramas más prometedores que he visto este año.
La película avanza de manera pausada y se ve afectada por la influencia de sus predecesoras. Aunque cuenta con elementos técnicos superiores a los de una serie B, el guion no logra estar a la altura.
La estructura episódica de la serie puede ser beneficiosa, ya que facilita decisiones creativas al estilo de Ritchie. Sin embargo, la narrativa tiende a volverse pesada y prolongada, lo que dificulta la conexión emocional con los personajes y su situación.
La animación puede en ocasiones caer en lo nostálgico, pero es una crítica menor. Cada vez que 'Batman: Caped Crusader' tropieza, logra levantarse rápidamente.
Baumbach muestra con Elegancia y empatía a sus personajes, presentando el divorcio como un factor que nos transforma en versiones inesperadas de nosotros mismos.
Ni siquiera hemos explorado completamente las narrativas sobre pandemias que surgirán en el cine en los próximos años, pero esta película es única e incomparable.
Debería ser un visionado imprescindible para policías, oficiales de prisiones y aquellos que tienen el control sobre ambos. Nelson demuestra gran astucia al señalar culpables en múltiples direcciones.