Le da la vuelta al estereotipo vigente de la romantización de la delincuencia. Lo más fascinante de 'Selfie' no es tanto su uso de los móviles como el hecho de que representa un formato cinematográfico en constante evolución.
Matteo Garrone preserva su fuerza visual en la narración del viaje a Europa de dos adolescentes africanos, pero no logra capturar adecuadamente el horror de la realidad migratoria.
Tiene el rigor estilístico del cine de autor que se suele ver en el circuito de festivales, pero los personajes femeninos (...) permiten que el tema sea moderno.
El meticuloso trabajo psicológico hecho por el director es evidente, pero se retrata a D'Annunzio en sus años de decadencia, y las hazañas que lo convirtieron en un icono inmortal son más mencionadas que representadas.
Un lenguaje demasiado explicativo, flemático y sin brillantez. La narrativa transmedia no consigue crear un mundo en el que los diferentes niveles creativos y los diferentes medios para disfrutar de la historia puedan unirse.
Con un instinto antropológico ultramoderno, la directora describe la relación que une a sus personajes con su entorno, en el que se mueven y con el que chocan
Es un biopic fiel al estilo de Bellocchio, que se destaca por ser visionario y original al combinar el terror con delirios oníricos. Pierfrancesco Favino ofrece una actuación majestuosa.
Con indulgencia y comprensión hacia el ser humano detrás de los titulares, Gianni Amelio narra los últimos meses de vida del líder socialista Bettino Craxi.
A pesar de su carencia de originalidad, la película de Denis Imbert, inspirada en la autobiografía del explorador y escritor Sylvain Tesson, ilustra cómo la naturaleza puede sanar heridas profundas.
Stefano Mordini muestra un gran dominio de la técnica en el género automovilístico, sin embargo, los personajes principales carecen de la profundidad de carácter que se observa en películas similares anteriores.
La película tiene las mejores intenciones, pero resulta demasiado desequilibrada en la celebración entusiasta de su protagonista. No se limita simplemente a sugerir su heroísmo, sino que lo subraya escena tras escena.
Pietro Castellito se traslada tras las cámaras con una entretenida comedia teñida de humor negro. Es un trabajo que no se toma demasiado en serio a sí mismo.
Avanzando como una sonata de piano, despacio y con solemnidad, con momentos de profunda química entre los dos protagonistas, es un drama delicado y emblemático.