Aunque no consigue atraparnos de la misma manera que las tragicomedias anteriores de July, no es totalmente insatisfactoria, ya que hace que nos interesemos por la gente que nos pone delante.
Brilla por su fantástica peculiaridad y especificidad cultural. El músico crea una divertida historia iniciática basada en sus propias experiencias dentro de la vibrante comunidad brasileña-estadounidense de Nueva Jersey.
Schrader descubre nuevas cualidades en el trayecto de 'The Card Counter', aunque esta película no posee la misma urgencia ni magnetismo que otras de su filmografía. Esto podría señalar una evolución en su manera de contar historias, mostrando una energía algo más optimista.
En lugar de idealizar a los frikis de manera simplista, los directores presentan su compleja realidad, mostrando cómo el espíritu humano persiste incluso en momentos de adversidad extrema.
Una obra que observa minuciosamente la insignificancia de nuestra existencia, al mismo tiempo que celebra de manera única las razones que nos motivan a seguir adelante en la vida.
Dick equilibra hábilmente las perspectivas de los expertos, que son fundamentales en un documental como este, con los relatos directos de quienes han sido afectados.
Tan divertida como sugerente. Si, como indica el adagio, cada palabra en irlandés impacta como una bala en el corazón del opresor, los chicos de 'Kneecap' están lanzando una potente descarga verbal.
Bajo la dirección de Áron Gauder, esta obra mayormente animada a mano combina elementos serios y divertidos al explorar la creación del mundo y las actuales amenazas que enfrenta la naturaleza.
Sus ideas temáticas son disfuncionales en su mayoría, ya que los personajes que acompañan al protagonista carecen de desarrollo y no aportan la profundidad dramática necesaria.