Una obra que observa minuciosamente la insignificancia de nuestra existencia, al mismo tiempo que celebra de manera única las razones que nos motivan a seguir adelante en la vida.
Dick equilibra hábilmente las perspectivas de los expertos, que son fundamentales en un documental como este, con los relatos directos de quienes han sido afectados.
Tan divertida como sugerente. Si, como indica el adagio, cada palabra en irlandés impacta como una bala en el corazón del opresor, los chicos de 'Kneecap' están lanzando una potente descarga verbal.
Bajo la dirección de Áron Gauder, esta obra mayormente animada a mano combina elementos serios y divertidos al explorar la creación del mundo y las actuales amenazas que enfrenta la naturaleza.
Sus ideas temáticas son disfuncionales en su mayoría, ya que los personajes que acompañan al protagonista carecen de desarrollo y no aportan la profundidad dramática necesaria.
La película nos sumerge en un mundo y estilo de vida desconocidos para muchos, pero que se presenta de manera impactante gracias a un nuevo narrador dotado de una sensibilidad clásica.
Sus emotivas actuaciones no son capaces de salvar este batiburrillo temático de sustos insulsos. Incapaz de encontrar cohesión en sus intentos de ser significativa, acaba siendo, en el mejor de los casos, poco original.