¿Dónde está la gracia? Resulta imposible encontrar calidad en el producto. Me siento inmune ante una comedia concebida sin la menor originalidad, que sigue patrones que anteriormente funcionaron muy bien.
La obra se presenta sin maniqueísmo ni manipulación, gracias a la inteligente y perturbadora visión de su autora. Es un relato que se aleja de los clichés y las convenciones, culminando en una parte final extraordinaria.
Nair narra con complejidad y sentimiento la creíble y dura historia de alguien que constata que siempre será un forastero en el paraíso que creía haber conquistado.
Hay una molesta tendencia al pasteleo y a la sensiblería. O tal vez sólo se trate de inocencia. Lo que está claro es que los chicos de Bollywood saben copiar.
Me pierdo con la identidad y con lo que les ocurre a los personajes protagonistas. Son seres muy raros, que al parecer componen la raza na’vi. Solo la hora final me entretiene.
La factura visual que imprime Pixar es impecable. Nada que reprochar a esas imágenes tan cuidadas. Veo y escucho Onward sin disgusto, pero no hay nada que me apasione en ella.
Aunque la serie pueda parecer destinada a un público infantil, en realidad está diseñada para el disfrute de los adultos. Estos muñecos pueden provocar una adicción si se les pierde de vista, y son muchos los que se sienten atrapados por ellos.
El guion es lo que menos importa en el cine de aventuras contemporáneo, y esto incluye a 'Jurassic World: el reino caído'. El resultado final no me provoca ninguna emoción. Solo logro distraerme un poco cuando aparecen James Cromwell y Toby Jones, aunque su presencia es un consuelo muy limitado.
En ciertos momentos, el tono y la narrativa de esta película evocan el cine clásico de aventuras. No se trata de una obra maestra, pero resulta digna y moderadamente entretenida.
Sin rastro de las esencias de Pixar. Sin la menor gracia, con un ritmo cansino, recordándome el aburrimiento que he sentido desde que me hice mayor ante las historias y el tono de la marca Disney.
La dirige Rob Marshall, pero continúa siendo igual de tediosa. A pesar de tener una duración de 2 horas y cuarto, parece que se extiende a 5. Mantiene un impresionante tono visual, pero sigo sin sentir una conexión con la saga.
El juguete se convierte en una verdadera obra de arte. Es una película que te deja sonriente y conmovido. No hay nada que sobre ni falte en esta excepcional creación.
Herzog describe de manera efectiva el misterio y la belleza que emanan las pinturas. Se debe reconocer su audacia para lograr acceder a un lugar tan preciado.
Excelente y sombría. Da un poco de miedo la aventura de esa niña que cruza el espejo creyendo encontrar el paraíso en dragones sin ojos y convenientemente disfrazados de bondad.
Veo y escucho esta película tan correcta y necesaria sin implicarme excesivamente en su tormento. Está bien narrada, pero la siento tibia; ese argumento tan terrible no me provoca ni frío ni calor.
Menos de lo que aparenta. El director intenta hacerte notar su ingenio en cada escena. McDormand brilla en su papel rudo y áspero. A pesar de ser una película pretenciosa y juguetona, logra mantener tu atención, aunque no me convence del todo.
'El club' es una película impactante y cruda, que transmite una crítica social profunda con su ironía y sarcasmo. La sensación de claustrofobia y la violencia interna son palpables, generando en el espectador una reflexión inquietante sobre lo que se presenta en pantalla.