Siempre reconocible y perturbador Farhadi. Notable. Cruz encarna admirablemente el vértigo de quien puede perder lo que más ama. Farhadi despliega su poderío sentimental para hablar del pasado.
Me parece aún más intrascendente que la primera. La fórmula resulta menos efectiva y, si en la anterior experimenté un aburrimiento moderado, en esta continuación el tedio es palpable.
El público en Venecia se reía a carcajadas, pero para mí es lo mismo que he visto y oído repetidamente en el cine de Kusturica, y ya no me resulta gracioso, a pesar de su indiscutible talento visual.
La desnudez de Johansson no compensa la falta de sustancia de la trama, que resulta absurdamente desconectada. Es un delirio carente de gracia, una serie de encuentros que parecen sacados de un universo marciano.
Potente retrato de los tiburones financieros. Explica con lucidez y profundidad la fragilidad del sistema. 'Margin Call' transmite un intenso miedo a través de un retrato creíble de sus personajes.
Oliver Stone resucita de manera innecesaria a Gekko. La película carece de la tensión, la energía y la intrigante maldad que caracterizaba a su predecesora.
Nada resulta sorprendente en ella, pero está bien contada la investigación, un producto deliberadamente comercial, resuelto con soltura, ambientado con mimo.
No es una película destacada, busca ser original en la creación de los personajes, pero en ocasiones cae en convencionalismos. Sin embargo, ofrece un valor de entretenimiento que logra mantener mi atención durante dos horas, aunque no me generó entusiasmo.
Posee un defecto irritante y es que todo lo que va a ocurrir en esta trama presuntamente negra te resulta previsible y convencional. No te ocurre nada, ni frío ni caliente, con esta película pretendidamente emotiva.
La intriga tarda en desarrollarse. La batalla verbal y gestual entre víctimas y verdugos comienza a mostrar un interés creciente, lo que me permite conectar con la trama. También es de agradecer la ausencia de golpes de efecto, esos recursos tan superficiales y excesivos.
Los gags, los diálogos y las situaciones son excelentes, la comedia se entrelaza con la espectacularidad. Sin embargo, me siento abrumado por la cantidad de brujas presentes. Aun así, sería injusto enfocarme únicamente en los defectos del desenlace.
Fui con prejuicios a verla y me lo pasé bien. Me ocurrió algo tan raro como que la niña que la protagoniza no me enervara, ya que normalmente no soporto a los críos mágicos. También me encanta Nicole Kidman haciendo de mala.