Carlos Boyero

1007 críticas

480 Positivas
209 Neutrales
318 Negativas
0 Sin calificar
Carlos Boyero Diario El País

Diálogos, personajes y situaciones llevan la marca de un creador de altura. Un desenlace decepcionante y blando. El resto es tan inteligente como perturbador.

Carlos Boyero Diario El País

Insólito y admirable Pablo Pineda. (...) Pastor y Naharro saben combinar con credibilidad el tono documental y el intimismo.

Carlos Boyero Diario El País

Simpática, inteligente y alejada de las convenciones. Sin embargo, tengo la impresión de que ya la he visto anteriormente. La habían promocionado como una obra maestra, pero no lo es. Aun así, vale la pena.

Carlos Boyero Diario El País

Solté varias carcajadas interminables y mantuve la liberadora sonrisa durante la proyección de La Comunidad, dirigida por ese virtuoso de la imagen, señor dotado de humor contagiable, imaginativo, perveso y arriesgado Alex de la Iglesia.

Carlos Boyero Diario El País

Trier describe los sentimientos y las situaciones con vocacional sutileza y con una sofisticada narrativa visual. curiosa y original película, me interesa esta enigmática mujer que parece muy normal.

Carlos Boyero Diario El País

El cineasta finlandés irradia magia en su obra y cuenta con un público leal; no es un ilusionista que engaña. Posee historias que contar y ha encontrado la manera de hacerlo. Se trata de una película singular, agridulce y conmovedora.

Carlos Boyero Diario El País

He leído por ahí que esta extraordinaria película marca un antes y un después en el lenguaje cinematográfico. Estoy convencido de ello, es imposible hacerlo peor.

Carlos Boyero Diario El País

Momentos graciosos y subversivos, algún diálogo hilarante, un planteamiento que te remite inevitablemente al mundo de Rafael Azcona. Tengo más que curiosidad ante las próximas películas de Paco León, de un director tan listo como raro.

Carlos Boyero Diario El País

Durante un prudente rato espero conectar con los problemas de estos náufragos urbanos. Pero no hay manera. Mi frigidez emocional ante su tragicomedia es absoluta.

Carlos Boyero Diario El País

Pretenciosa inanidad. Ni en un solo momento logran interesarme los personajes, ni lo que hacen, ni lo que dicen.

Carlos Boyero Diario El País

Extraña, pero también hermosa. Lo que en una primera impresión me resultaba agotador o irritante, ahora me parece magnético. El constante juego de máscaras tiene un propósito; esa avalancha de imágenes hipnóticas puede fascinar la vista.

Carlos Boyero Diario El País

Si pretende ser una comedia surrealista, no entiendo dónde está su gracia. Además, como retrato costumbrista, tampoco logro encontrarle encanto. Es una película extraña en el peor sentido.

Carlos Boyero Diario El País

Una película que se acerca en el tono, en el estilo, en su tragicómico retrato de la existencia a aquellas perdurables comedias que alguna vez hizo el cine italiano.

Carlos Boyero Diario El País

No es una película retórica ni sensiblera, aunque el tema se prestara a ello. Tal vez le sobre el previsible desenlace. Pero, sobre todo, está la interpretación de Ricardo Darín.

Carlos Boyero Diario El País

Adivinas sin ningún esfuerzo lo que va a ocurrir en cada secuencia. La situaciones y los personajes son esquemáticos. Todo es complaciente y amable.

Carlos Boyero Diario El País

Mike Leigh conmueve. Una película intensa y compleja, que habla con sensibilidad penetrante. Te emociona.

Carlos Boyero Diario El País

Una comicidad en estado de gracia. Allen, con un desbordante sentido de la lógica, presenta lo mejor de sí mismo. Es puro ingenio; imagina lo que a otros no se les ocurre y ofrece una forma tan compleja como valiosa de observar la vida.

Carlos Boyero Diario El País

Una película irregular, pero turbadora. Es una rareza que posee un extraño encanto, con un tono más sombrío que humorístico y un lirismo inusual que alterna entre momentos de intensidad y calma.

Carlos Boyero Diario El País

No me sirve para reconciliarme con Kitano pero es más digerible. Logra que sientas comprensión y ternura por este alienígena, por alguien suicida que siempre tuvo pavorosamente claro lo que quería hacer.