Escrita con cuidado y sabiduría, refleja una profunda comprensión de la naturaleza humana. El elenco de actores es excepcional, logrando que la historia sea verosímil, sutil, inquietante y atractiva en su mensaje.
Me asombra ver cómo Anderson ha ido más allá en cuanto a la incoherencia, lo innecesario y lo trivial. Todo lo que presenta es completamente absurdo y vacío; resulta en un prolongado sufrimiento de casi dos horas.
Hace mucho que no soy capaz de emocionarme. Sin embargo, anoche noté como la humedad invadía mis párpados mientras veía en Movistar el documental 'Michael Robinson. Good, better, best'.
Garrone establece una atmósfera excepcional, manteniendo la atención del espectador y transmitiendo la adrenalina, el miedo y la angustia interna que experimenta el hombre común cuando se encuentra atrapado por una amenaza.
Mezcla de gran cine, la ha escrito y dirigido con inteligencia, complejidad, misterio, sentimiento y originalidad un Tornatore en permanente estado de gracia.
Kore-eda demuestra una vez más su habilidad para retratar personajes en momentos de vulnerabilidad sin emitir juicios. Su enfoque comprensivo y su ritmo narrativo crean una conexión atractiva que me sumerge en la historia.
Es un documental que cumple con las expectativas, aunque no logra impresionar. Me da la impresión de que su contenido ya ha sido explorado en otras producciones.
Última y tediosa ocurrencia de Manoel de Oliveira, su lenguaje que normalmente no revela nada se caracteriza por su estática, pero en esta ocasión ha llevado ese estilo al extremo.