Mucho arte en la representación de la violencia y el temor. Es una película inquietante y poderosa, aunque con altibajos. Presenta elementos que me atraen y otros que no me convencen tanto.
Dedica 200 minutos a contar algo que me resulta tan discursivo como vacuo, aunque imagino que se me escapa el arte y la trascendencia de su mensaje. Tres horas y cuarto sin que ocurra nada apasionante es demasiado tiempo.
El resultado no es apasionante, pero es muy correcto. Es una película bien escrita, filmada e interpretada, aunque su desenlace resulta poco creíble, más parecido a una utopía que a la realidad.
En el admirable 'Informe Robinson' se rinde tributo a la selección que brindó no solo alegría y orgullo a su nación, sino también a todos los que aprecian la grandeza que el fútbol puede ofrecer.
El documental 'The Armstrong Lie' se enfoca en Lance Armstrong, un ciclista de personalidad desafiante, intrigante y fascinante, brindando una visión cautivadora de su vida y carrera.
Una obra más que se caracteriza por el distintivo estilo de la productora, que resulta un tanto ingenuo y lírico. Carece de un hilo narrativo, presentando diálogos absurdos y un ritmo agotador, mostrando un claro desprecio hacia la coherencia.
La película trata una variedad de temas importantes. Sin embargo, encuentro que es un poco cansina. No logro entender la profundidad ni el atractivo que se le atribuye.
Me recuerda mucho a 'El secreto de sus ojos'. Está bien escrita, con diálogos brillantes y una excelente calidad visual. Los actores son creíbles; sin embargo, el desenlace, que busca ser original, me dejó sorprendido.
Carla Simón muestra un fuerte sentido del neorrealismo y una forma auténtica de retratar a los demás. A pesar de estas virtudes, el drama no logra cautivarme ni transmitir las emociones que más aprecio en el cine.
Logra superar el grado de tontuna existencial, misterios sin sentido y nadería pretenciosa de 'Los límites del control'. Es otro irritante disparate de Jarmusch.
La poética de Víctor Erice no logra conmoverme. Me encuentro en un estado de indiferencia que resulta inquietante. Las tres horas de la obra se me hacen tediosas y carentes de emoción.