A ratos me intriga, en otros me resulta tediosa y finalmente me sorprende, dispone de un imán permanente y es la presencia de (...) Juliette Binoche. Su interpretación es (...) conmovedora.
Para que el espectador sienta conexión, es fundamental que tanto el guion como los personajes generen empatía. Sin embargo, en esta película no logro experimentar eso, me parece distante y la olvido con facilidad. Aunque su intención es admirable, los resultados son poco impactantes.
Loach y Laverty capturan nuevamente la esencia y el ingenio en una película que muestra un profundo aprecio por sus personajes. Mantiene siempre el interés del espectador, entrelazando momentos conmovedores con toques de humor.
La nueva película es un poderoso retrato de la vida que aborda temas como la amistad, la autodestrucción y el amor, presentando la figura de un director que profundiza en las emociones humanas con impresionante maestría. Aristarain demuestra un talento excepcional, dirigiendo a un grupo de virtuosos que aportan tanto técnica como alma a la obra.
No hay nada que me irrite excesivamente, aunque tampoco que me apasione. La protagoniza Brendan Fraser. Su cuerpo asusta, pero su rostro y su voz expresan con talento, sensibilidad. Es lo que más me gusta de 'La ballena'.
Lo que veo y oigo en la pantalla no provoca una gran emoción en mí. No es que me desagrade o me aburra, pero me resulta difícil recordar algún elemento de 'Blitz' que realmente me haya impresionado.
El tono es más amigable que en ocasiones anteriores. Los intentos de ser mordaz, divertido y profundo no logran el efecto deseado. Por lo tanto, resulta casi seguro que la decepción estará presente en la experiencia.
Desde el principio me pierdo un poco con su argumento. Las imágenes son espectaculares, pero esto no evité mi indiferencia hacia lo que pretende contar el director. No siento ninguna emoción, solo un notable tedio.
La película resulta tonta y poco substancial. Mientras algunos espectadores se ríen con los chistes y situaciones absurdas que presenta, otros nos sentimos frustrados por perder nuestro tiempo en una serie de ocurrencias que carecen de verdadera gracia.
La serie me deja en estado de shock. Es completamente cursi y superficial, pero lo más sorprendente es que esos personajes, en escenarios que intentan imitar a una Europa feliz y moderna, son de origen turco.
Jia Zhang-Ke ha estado revelando durante más de diez años las situaciones sombrías de su país. En ocasiones, presenta este inquietante escenario con algo de interés, pero su película 'Ash Is Purest White' resulta ser demasiado extensa y tediosa.
Todo resulta abrumador hasta llegar al cansancio. La aguda sensibilidad, la carga emocional y el lenguaje visual tan elaborado solo logran que me sienta apático.