Este impresionante documental está lleno de instantes conmovedores que tocan el corazón, rindiendo homenaje a un hombre digno y a un artista excepcional. La necesidad de revisar esas fotografías que conforman un mundo único se hace evidente.
Mi experiencia con 'Damages' ha sido un poco decepcionante, a pesar de los elogios que he escuchado. La serie se siente como una más del montón, con un nivel de calidad discutible. Sin embargo, las actuaciones de Glenn Close y Ted Danson destacan, aportando una profundidad que contrasta con lo predecible de la trama.
Kaurismaki expresa esas emociones y ese tema con su estilo característico, lo cual naturalmente me atrae, sin embargo, en esta película no consigue tocarme el corazón.
El argumento busca ser intrincado, pero me parecieron confusos ciertos aspectos. A veces resulta monótono y la realización se siente pesada. Quisiera que fuera distinto, especialmente considerando las difíciles situaciones que atraviesa su creador.
Es una película que va más allá de un simple retrato; su complejidad y la calidad de su mensaje son notables. Iciar Bollaín muestra una profunda convicción en su narrativa y logra transmitirla de manera excepcional.
Iñárritu parece perder fuerza sin la colaboración de Arriaga. La experiencia visual y auditiva no logra conectar del todo. Javier Bardem se entrega por completo a su personaje, mostrando una interpretación profunda y matizada, pero su excepcional esfuerzo parece no estar respaldado por el conjunto.
Percibes esa atmósfera turbia, pero el relato me parece que está de forma más plana que inquietante. El cine de este director sigue sin dejarme huella.
Una de las mejores películas del cine español en años. Su narración es tensa y compleja, llena de fuerza, suspense y veracidad. La trama avanza rápidamente y deja una huella duradera. Luis Tosar ofrece una actuación impresionante.
Algo no está bien si, a pesar de contar con un contenido emocional tan poderoso, solo siento indiferencia. Es admirable que evite el maniqueísmo en la forma en que aborda a los personajes.
Pfeiffer logra rescatar parcialmente la película de Frears; sin embargo, a pesar de reconocer las aspiraciones, la agudeza y el talento de sus creadores, no logra convencerme del todo.
Las lágrimas surgen cada vez que escucho a Brando decir: "Eras mi hermano y no cuidaste de mí, pude haber ganado aquella pelea pero sólo me disteis un pasaporte al fracaso". Es uno de los momentos más notables de actuación en la historia del cine.
Durante los primeros veinte minutos, no logré entender su encanto ni su atracción. Sin embargo, la situación mejora. Carlos Vermut es un director peculiar en el sentido positivo, alguien verdaderamente talentoso.
Detestable. Los personajes son desagradables, poco atractivos y torpes. Si la trama se centra en el sexo sin sutilezas, prefiero cualquier contenido erótico promedio.
Excesiva cantidad de planos estáticos crea una sensación de monotonía, mientras que la intriga se estanca, dejando al espectador fatigado ante paisajes que carecen de interés.