Lo que podría haber caído en la rutina y simplicidad para una nueva saga, se encuentra de repente con una rica fuente de material abundante y accesible, donde, sin duda, brilla la imaginación.
Queda el vértigo por el vértigo, presentando una sociedad mal elaborada de monstruos que sofocan la trama. Un filme de entretenimiento que se hace largo y pierde su impacto.
Vendría a ser en el fondo un racial ‘Me gusta conducir’: la versión barrial y motociclista de sacar estilosamente la mano por la ventanilla protagonizada por una extraordinaria Julie Ledru. Fuego puro.
Historia de trama sencilla que narra la vida de un club de poetas. Comienza con debates en el aula al estilo de un documental francés y se transforma en un vibrante musical rapero.
Muestra más asideros de calor humano que el cine de Haneke. No son suficientes, pero alivian, y encauzan un camino de remisión a través de la música para Lara. La superviviente del piano.
La combinación entre las ideas de 'Escuela de rock' de Linklater y el cine danés más introspectivo logra un equilibrio interesante. El filme llega a un crucial momento en el que debe decidir entre la necesidad y la razón.
¿Qué solemos hacer a la hora de la siesta? Las historias documentales del reino animal son curiosas y entretenidas, aunque no logran impresionar del todo. Los realizadores parecen encontrar su mejor expresión en los microcosmos que exploran.
Manual del perfecto asesino a sueldo se destaca más como un ejercicio de estilo en el cine que como una obra literaria profunda que busca revivir un género.
El filme atrapa más por su desvarío que por el cuidado en su presentación. Sin embargo, durante casi dos horas, parece que el anhelo de convertir a Bruguera en la versión desenfadada de Marvel del cine español se hace realidad.
Carlos Sorín nos presenta una historia cautivadora a través de su mirada. Es un recorrido hacia la redención, tanto personal como familiar, que revela un lado inesperado de unas vacaciones al estilo Rohmer.
'El Niño' marca el inicio de una categoría distintiva, revelando un novedoso espacio para el thriller fronterizo en el cine español. La escena de la caza nocturna con el helicóptero se convierte en un referente de nuestra cinematografía.
Altísimo ritmo, presión incesante, intensidad recargada desde la fotografía al sonido. Hillcoat ha llenado de supervillanos la intimidad del bar irlandés de The Wire.