Fábula melancólica a lo Woody Allen que se sitúa al nivel de las obras de metaficción existencial de Charlie Kaufman. Shimberg muestra una dirección ambiciosa, que logra mantener el control sin ser dominado por esa ambición.
'Oh Canada' se presenta como una obra que, aunque intrigante, carece de una resolución emocional o de un desarrollo dramático significativo. Las diferentes partes no logran construir un personaje que sea completo y multifacético.
Milagroso testimonio de un cine en peligro de extinción. Garrel logra transmitir una felicidad casi plena, una pasión por la vida que puede reconfortarnos.