Cuánto cariño ha volcado en su opera prima Macipe, un filme hermoso, emotivo, donde el dolor y la melancolía están presentes, y, sobre todo, el poder sanador y universal de la música.
De buena factura técnica y algún despiste raro, el filme resulta entretenido, que no emocionante, aunque, insistimos: puestos a elegir, preferimos al castizo y peludo Indiana Tadeo.
Definitivamente, una monada de película. Pero con miga. Una cinta recomendable para todo tipo de espectadores contra el pensamiento único y la falta de libertad creativa.
Un toque de Shakespeare, efectos digitales llamativos aunque excesivamente elaborados, un aire a serie B algo desmejorada y, principalmente, una notable presencia de un buen trabajo físico.
Un inteligente guión, espléndidas escenas de acción y un primoroso tramo final. Además, es recomendable prestar atención a los extensos créditos finales, ya que hay una sorpresa.
Una gansada, no tiene mucha gracia la propuesta y los buenos gags se cuentan con los dedos de una mano. Resumiendo: poca chicha para tantas plumas sueltas.
Excelente, conmovedora, arriesgadísima y un tanto marciana. Filme bellísimo que posee el 3D más diáfano y sobresaliente visto durante unos años sobredimensionados.
Whedon ha demostrado que un blockbuster puede fusionar calidad con un toque nostálgico. Espectacular, repleta de humor y con un inteligente sentido del entretenimiento.
Una historia convencional narrada a un ritmo vertiginoso, en ocasiones excesivo, y con un diseño de personajes bastante divertido. Presenta buenos golpes humorísticos, aunque hay un par que están mal ejecutados, lo que la deja algo por debajo.
Una historia cándida, muy influida por los tebeos y trepidante, despojada de cualquier doble sentido malicioso y repleta de escenas que parecen extraídas de un videojuego.
Borrachera psicotrópica de colores en relieve y números musicales minuciosamente coreografiados, un alegre y enredado divertimento para todos los públicos.
Con un ligero aire a la recordada 'Buscando a Nemo', la película destaca por sus impresionantes y variados números musicales. Sin embargo, su excesiva carga de música y color puede llegar a desdibujar la trama, haciendo que al final resulte difícil recordar la historia que intenta contar.
Han conseguido levantar el vuelo de la saga, al límite de la extrema unción por culpa de la tercera entrega. La historia, tan disparatada como las anteriores, vuelve a tener sentido.
Desajustes de guión, el atolondramiento del director y una evidente tendencia al exceso desmedido confirman lo complejo que resulta siempre emular lo ya emulado. Aunque el original ya fuera un estupendo disparate.
Una cinta con abundantes dosis de humor que irradia genuina camaradería. Nada suena artificial ni desentona en una historia, que por otro lado, está repleta de acción y movimiento.