Miller-Costanzo, a través de escenas agudas, hace que estas historias comunes resulten frescas y reales. Los adultos del reparto tienen tantos matices y son tan creíbles como el guion.
Aunque le falta ambición para transformar su trama predecible en algo innovador, logra evitar la habitual autocomplacencia moral y los estereotipos. Se disfruta con facilidad.
Craven logra mantener un balance efectivo entre el suspense y el humor. Aunque no se trata de una obra de arte elevada, la película cumple con los estándares de la serie B y con la cultura popular que establece.
Es deliciosamente divertida, incluso pese a que el argumento es tan obvio que roza el punto de la estupidez. Todo es tan lujoso y seductor que no nos importa pasar por alto sus taras cinemáticas.
Un drama con imágenes deslumbrantes, actuaciones sutiles y guiños hábiles a clásicos como 'Days of Heaven' y 'Bonnie and Clyde'. Una película adorable y evocadora.
Con su sentido chejoviano de un futuro brutal atravesando un mundo elegante y crepuscular, iguala el poder evocador de los mejores trabajos de Mikhalkov.
El guion de Jeffrey Boam no logra alcanzar el ingenio del trabajo de Lawrence Kasdan en 'Raiders'. Sin embargo, entre las tres entregas de Indiana Jones, 'La última cruzada' tiene el potencial de convertirse en la favorita de muchos por su carga sentimental.