Es interesante, aunque funcionaría mejor proyectada en la pared blanca de una galería. Y quizá sea la traducción del francés, pero la voz en off de Weber, moralmente cansada, es a veces algo torpe.
Posiblemente es la entrega más alocada de la franquicia de monstruos. La película es gloriosamente extraña, con un estilo único, impactante y lleno de color. Sin duda, es recomendable usar gafas de sol.
Una película cansina sobre un villano inmortal que secuestra a una doncella, sin ningún respeto hacia su valiente heroína y menos aún hacia el espectador.
Una película con un atractivo visual notable y un elenco de doblaje de actores británicos excepcionales, pero que se queda corta debido a una trama aburrida.
Dicen que un actor nunca debe trabajar con niños o animales. Sin embargo, el niño y el perro parlante resultan ser lo más destacado de esta aventura, que en general se siente bastante torpe y poco lograda, al estilo de Bourne, pero dirigida a un público menor de 9 años.
La película presenta encantadores elementos Disney, incluyendo emocionantes canciones en el barco pirata y el clásico mensaje de 'amigas para siempre'.
Keshavarz despliega un notable encanto, lo que convierte al filme en una experiencia fácil de disfrutar, aunque algunos chistes se asemejan más a los de una sitcom.
El guion de Kazan reflexiona sobre la manera en que intentamos controlar las relaciones, lo que convierte a esta obra en una película contemporánea e inteligente. Es raro encontrar ese enfoque en una comedia romántica.