Hay una conexión fascinante y mutua entre Stewart y la inusual historia de cómo Leroy alcanzó el estrellato. Kelly ha descubierto una auténtica perla de sabiduría en su entramado de engaños.
Cronenberg sigue traspasando límites al ser fiel a sí mismo. Prospera en un mundo y una cultura en crisis, y ha construido un refugio para sus compañeros marginados.
En apariencia, 'Sorcery' es una película sobre el deseo de venganza de una chica, pero bajo su superficie se esconde un magnífico escaparate de tradiciones y creencias indígenas incomprendidas.
Se podría decir que es el mayor logro artístico y creativo de Disney; estos ocho sketches con música clásica combinan sonido e imágenes con una complejidad deslumbrante.
Marder confía plenamente en la habilidad de los actores y en su interpretación, optando por despejar el camino para que puedan mostrar su talento. Ahmed, por su parte, responde a esta confianza con la actuación más destacada de su carrera.
Aunque no exenta de errores, 'Into the Forest' prende una mirada profundamente humana a lo que simplemente podría ser el fin de la humanidad en sí misma.
Todo lo que hay en el menú de 'The Menu' parece bastante apetitoso, pero tras la tediosa diatriba sobre el uno por ciento, queda claro que no hay mucho sustento en la historia.
Su película más extraña, puede que la mejor. Este es el gran acto de prestidigitación de Strickland; saca algo parecido a la conmoción de lo raro, al igual que conjura lo visceral e incognoscible de los alimentos ordinarios.
Borgli esboza con destreza una cultura insensible que cultiva, digiere y se deshace de sus novedades a la velocidad vertiginosa de una buena conexión WiFi.
Una década antes de que 'American Beauty' recogiese su estatuilla a mejor película por retratar los suburbios como una prisión infernal de mediana edad, Dante ya había hecho las paces con ellos.
Dos horas y media que se sienten largas y, en ocasiones, tediosas, aunque hay momentos que logran mejorar la experiencia. Sin embargo, la diversión no logra compensar el análisis social poco desarrollado que Östlund repite incesantemente.
Se asemeja más a un análisis profundo de personajes revestido de situaciones absurdas, en lugar de ser una comedia insulsa que disimula un verdadero estudio de los personajes.
Un guion falto de originalidad. La falta de ingenio se hace evidente cuando se improvisa, y los brutales reveses quedan mal encajados en una trama que parece incompleta.
Tiene algunos momentos graciosos, aunque no son suficientes para justificar su valor. La premisa carece del peso necesario para sostener una miniserie.