Sydney Sweeney destaca de forma impresionante en la brillante obra de Michael Mohan. Es una película que combina una belleza oscura con una brutalidad impactante, repleta de sangre y audacia.
Juego de terror juguetón y casi poético, donde Lindy muestra su destreza como cineasta al explorar las profundidades del género, desnudando su esencia más cruda y conmovedora.
La serie presenta indicios de un gran potencial y cuenta con algunos momentos cautivadores, sin embargo, gran parte de la trama ignora sus aspectos más interesantes, lo que impide que esos destellos brillen como deberían.
La historia podría parecer un poco limitada y alargada, pero el regreso de Godzilla junto con la participación de Kurt Russell resulta en una excelente combinación.
Las actuaciones logran transmitir la fuerza que a veces falta en el guion. Aunque la trama puede enredarse en su propia complejidad, Bana logra devolverle la humanidad que necesita.