Una película de horror corporal que impacta con fuerza. Además, es sorprendentemente divertida, alcanzando momentos de locura cada vez más altos y ridículos en cada escena.
La película presenta una breve visión de un instante, sin embargo, la actuación de Culkin es tan impresionante que parece que hemos estado familiarizados con Benji desde hace mucho tiempo.
Está muy por debajo del original, carece de tensión y emoción. Las secuencias de acción son mediocres, los personajes son unidimensionales y las actuaciones son planas.
La experiencia de ver esta versión renovada de la serie original no ha mejorado en los aspectos negativos. La narrativa se siente apresurada y artificial, lo que afecta considerablemente el disfrute del espectador.
Esta 'road trip' dramática sobre una familia indígena en crisis está agudamente escrita, bellamente dirigida y bien interpretada por todos los involucrados.